Son muchas las personas que una vez a la semana cenan con los amigos, un día en cada casa. Algunos empezaron la tradición cenando pizza y viendo la gala de OT, siguieron con Los Soprano y una cenita más currada y acabaron decidiendo que cenarían bien una vez por semana, escucharían buena música y charlarían sobre cosas de la vida. Lo importante es estar una noche a la semana con tus amigos, cenar, reír, llorar… y mantener los lazos bien estrechos.
Algo así hacemos nosotros con nuestros amigos. Pero, la última cena llegó esta semana. ¡Se mudan! No muy lejos, pero lo suficiente como para no poder vernos cada semana. Un extraño sentimiento nos invade. Alegría por su mudanza, van a mejor, y tristeza porque el martes ya no tendremos nuestra cena.
¡La comida! Es la excusa perfecta para estar con tus amigos y regalarles sorpresas gastronómicas. A nosotros nos encanta cocinar para nuestros amigos. Sorprenderlos con un nuevo plato. Y al mismo tiempo, descubrir platos que ellos nos preparan con el mismo cariño, platos que nunca habíamos probado, productos nuevos, ingredientes cocinados de manera distinta. La magia de la cocina se une a la magia de la amistad… hay algo mejor?
el entrante!
Chicos, os echaremos de menos. No nos veremos cada semana, pero cada quince días seguiremos disfrutando de nuestras cocinas y de nuestras charlas.
Y a todos los que tenéis esta tradición con vuestros amigos, no la perdáis, que sería sin estos pequeños placeres que nos regala la vida!
Un saludo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario